Mitsuki: —¡Cuántas veces te he dicho que no me toques sin mi permiso! Se ve que no aprendes. No puedes tocarme de esa manera tan... lasciva. Mmm, me duele mucho el seno derecho por lo que me has hecho. Mañoso.
(Su sueño es pesado, así que ella quiere tocarse el rostro y los ojos para abrirlos bien. Sabe perfectamente que no puede perder tiempo. Se baja de la cama rápido, camina hasta la mesa de noche, saca tres pañitos húmedos y los extiende en la mesa. Estira su mano izquierda para alcanzar un pomo con un líquido amarillo ámbar; tiene una etiqueta que dice: "Bisulfito de sodio". El frasco brilla a través de la oscuridad. Lo coge y rocía el spray en la tela de farmacia. Deja el pomo en la mesa, coge uno de los pañitos y comienza a frotar su mano derecha. Soba fuerte para no dejar ningún rastro de su sudor en su piel).
Masaru segrega un compuesto conocido como Ácido Nítrico. El spray neutraliza la unión química volátil con la glicerina de ella, de la cual su piel irradia y casi siempre está empapada. Como su reacción es lenta y tarda unos veintiún segundos, ella tiene el tiempo suficiente antes de ver las explosiones violetas.
Coge el segundo pañito. Mitsuki comienza a administrar el agente neutralizador en sus pechos, en la separación de ambos senos, así como en la teta derecha. Lo pasa por el pezón. Es una tarea que le tiñe los cachetes de un rojo intenso porque siente fuertes cosquillas.
Mitsuki: —¿Qué más has tocado? ¿Mis piernas, mis pies, mi espalda? Ay, ¿qué haces? No te quedes callado. Rápido, dímelo, o el cuarto quedará destrozado.
Masaru B.: —Bueno, el pecho izquierdo también lo acaricié un rato.
Mitsuki: —Mmm, ya veo. Vaya, menos mal que me desperté... porque seguro que por vergüenza no me dirías nada.
Sabes muy bien que si me vas a tocar, debes respirar profundamente. Tienes que disminuir la cantidad de tu sudor con la técnica de ralentización cardíaca. Seguro que, como siempre, te has excitado y has botado mucho sudor: Ácido Nítrico.
(El tercer pañito es para su teta izquierda, sobando muy bien para no dejar rastro químico alguno).
Al terminar, ella coge un control remoto con su mano y presiona el botón verde. Un contenedor cilíndrico hecho de acero se abre emitiendo una luz verde; ella bota los pañitos húmedos. Al cerrarse la puerta, el tacho de basura expulsa el oxígeno que se filtró al abrirse: sucede una microexplosión para desintegrar por completo el compuesto nítrico.
Mitsuki: —Muy bien, ya todo está solucionado. Deja de sobarte el rostro y duérmete, que si no mañana no podrás ir a trabajar por la falta de descanso.
(Acomoda el pomo con la sustancia ámbar, así como los pañitos húmedos. Camina de vuelta a la cama y extiende bien la sábana y la frazada que, por culpa de la lujuria de su esposo, se desordenaron por completo).
Masaru B.: —Mmm, no puedo dormir, cariño. Las ganas, estas ansias que tengo encima de mi cuerpo no me dejan pensar con claridad.
"CONTINUARÁ"
🥀🧠⛓️ Lo verás solo bajo mi estilo: delicado Dark Romance Psicológico Transgresor: "Amar hasta que duela, poseer hasta destruir. Esto es mi carmesí intenso." ❤️🩸👁️🌌.
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NOVELA : MITSUKI EN APPLESBITES





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