El mar dibuja sus formas con ayuda de la luz de la luna. Los peces solo son espectadores silenciosos de lo que los humanos hacen en la superficie, y los humanos creen que pescan, pero en realidad solo buscan un sentido más profundo a su simple existencia.
Las luces se dibujan en el horizonte oscuro. Cualquiera pensaría que es la vida nocturna de la ciudad, pero en realidad son las personas que vuelven de sus trabajos. Son buenas gentes que toman su café; también el estudiante que recién despierta, la prostituta que se ha bañado y se viste para comenzar su jornada.
Y la madre primeriza que no sabe cómo calentar muy bien la leche en su flamante cocina.
Un supuesto farol se levanta con su baranda, que en vez de cabina tiene una cúpula con un reloj que marca y corre al revés. Es azul y blanco. Un hombre en saco impermeable y pantalón de tela con botas de goma está sentado comiendo charqui, mientras mira al horizonte donde hace once años estuvo su barco, ese que ya está en el fondo del mar.
Olas vienen y olas se van, pero el viejo siempre come charqui en el alta mar, cerca de un viejo farol, mientras los pescadores de Nueva Dostina —pueblo infeliz de amos del mar— viven y sufren por los peces y los embates del mar.
POSDATA : Es una idea que broto hace unos minutos porque visite un rato con mi scooter 🛵 🛵 🛵 la Punta Callao... Claro a un no está en Web Nobel que es donde público mis escritos, quizás sea una novela corta.
¿Les gusta? Si es así me lo hacen saber para tenerlo en cuenta en su desarrollo o creación gracias.



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